Notas

Podar ó no podar
Esa es la cuestión

Vivo en Bella Vista. Una de las zonas más arboladas en el Gran Buenos Aires. Los que vivimos aquí nos enorgullecemos de que sea llamada "La Ciudad Arbol".
Nuestros árboles han necesitado muchas temporadas de trabajo y espera para desarrollar toda su capacidad y con ello toda la belleza de que gozamos hoy.
Una ciudad arbolada no se compra. Se construye año a año.
Sin embargo, aquí como en otros lugares de la Argentina, cuando llega el otoño vemos muchos árboles convertidosen muñones, con sus ramas cortadas al ras dejando de lo que era el árbol sólo su tronco.
Ante este espectáculo muchos vecinos se preguntan ¿Hay que podar o no los árboles?,

¿Hay necesidad de podar los árboles realmente?

Se escucha y es práctica difundida que "No hay nada mejor que una buena poda para obtener un buen rebrote"
Sin embargo, está científicamente comprobado que no es así.

Qué pasa cuando podamos

Cuando le quitamos las ramas, el árbol pierde una parte de su propio cuerpo.
Entonces él intenta recuperarla, lo mismo que haríamos usted o yo en esa situación.
Para ello responde con la producción rápida de abundantes ramas que le permitan sustentar muchas hojas y así asegurar nuevamente su supervivencia. Pero en esa rápida reposición gasta sus reservas.
Ese árbol ya no es el mismo que usted y la ciudad tenían. Queda un árbol débil y pierde totalmente su forma natural. Es algo comprobable a simple vista.
Se lo mutiló.
Además, al eliminarse la copa, las raíces que se alimentaban de esas ramas comienzan a sufrir la desnutrición y sobre ella la colonización de organismos patógenos que aprovechando la falta de vitalidad invaden y originan podredumbre. Si un árbol debe ser descopado es porque se ha plantado el árbol herrado. Cuando se elige el árbol debemos buscar asesoramiento para saber el tamaño que va a tener cuando sea adulto.

Escucho que las hojas de los árboles "ensucian la ciudad"

Parece que ser limpios, ordenados, buenos vecinos, implica cortar lo antes posible las ramas todavía con hojas para que no ensucien la vereda, la ciudad... Sin embargo esto es una contradicción en nuestra cultura ciudadana, que mira tanto a Europa y al Hemisferio Norte.
Una de las "postales" que más amamos los argentinos es la de las veredas, de París por ejemplo, amarillas de hojas que han caído.

Sin embargo, parece que a los colores del otoño sólo hay que ir a verlos al Hemisferio Norte porque en nuestro barrio nos molestan.

El árbol es un buen vecino

Los árboles son los organismos más grandes sobre la tierra.

El árbol es una compañía que ponemos en nuestra vereda.

Es como un vecino más. Un buen vecino. Si queremos seguirlo teniendo debería ser con buena salud. La poda anual por costumbre y para mantener las veredas libres de hojas en el otoño atenta contra su salud.

Diana Barrandeguy
Ingeniera Agrónoma. Directora de GuardaMonte

GuardaMonte
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